Los primeros días
Es habitual que el aspecto inicial cambie durante la recuperación. Debes seguir las instrucciones entregadas en la clínica y evitar manipular la zona.
Las pautas pueden variar según la piel y el trabajo realizado. Ante una reacción inesperada, contacta con el profesional que realizó el tratamiento.
Sol, sudor y agua
Durante el periodo indicado se limita la exposición intensa al sol, el sudor excesivo, las piscinas y otras situaciones que puedan irritar la zona. Después, la protección solar ayuda a cuidar la piel y la evolución del pigmento.
Revisión y mantenimiento
Las sesiones y revisiones permiten observar cómo responde la piel y ajustar el resultado. Con los años puede ser recomendable un mantenimiento, cuya frecuencia depende de factores individuales.
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